es
    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    Tiempos de incertidumbre

    Si vivir en Argentina era ya una hazaña, la semana que hoy termina puso a prueba la capacidad de resiliencia de los argentinos. Al calor de restricciones en el mercado cambiario, el anuncio de la salida de Falabella y la proliferación de noticias sobre la supuesta partida de compañías como Strabucks, Glovo o Burger King, tanto empresas como ciudadanos de a pie se enfrentaron, una vez más, con esa pregunta que se repite como una pesadilla: ¿Hasta qué punto es viable seguir en la Argentina?

    El dilema, que a lo largo de la historia ha quedado suspendido sobre la cabeza de los argentinos como una espada de Damócles, se hizo presente en las redes sociales donde, entre el humor y el drama, la inviabilidad del país y la alternativa del exilio, se propagaron en las publicaciones de los usuarios.

    Sucede que a última hora de la tarde del martes 15, el Banco Central anunció mayores restricciones en el acceso al mercado cambiario, que de una u otra forma otra, afectaron a ciudadanos y empresas. Mientras tanto, la escena de la presentación del ministro Guzmán del presupuesto 2021, con una baja del déficit fiscal, una caída de la inflación y un pronóstico de crecimiento del 5,5%, completaba el vodevil.

    Una vez más, con esa pregunta que se repite como una pesadilla: ¿Hasta qué punto es viable seguir en la Argentina?

     

    Al día siguiente, cuando muchos detalles aún se desconocían y la incertidumbre cundía en los mercados financieros, Felipe Solá participaba del Foro de Negocios Argentina-Estados Unidos, con el cándido objetivo de persuadir a las compañías norteamericanas de invertir en Argentina.

    Frente a esta situación, cuando el futuro es equivo y avanza la angustia, volvió a escucharse aquella frase de Federico Luppi, que en interpretando un diálogo con su hijo en la película Martín (Hache) de 1997, decía: “La Argentina no es un país, es una trampa. La trampa es que te hacen creer que puede cambiar. Lo sentís cerca, ves que no es imposible, es ya, mañana y siempre te cagan.” Sea que el personaje de Luppi haya tenido razón o no, la única alternativa hoy parece ser seguir adelante.