Mientras la Argentina se debate entre la inquietud por la llegada del primer caso de Coronavirus y el futuro de su economía, Estados Unidos comienza a atravesar el que será un largo camino hacia las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre. Así, mientras que en el Partido Republicano nadie pone en cuestión la candidatura del presidente Donald Trump para la reelección, el Partido Demócrata vive por estos días una interna recalentada que vale la pena seguir de cerca.

El ex vicepresidente Joe Biden (izq.) y el senador Bernie Sanders (der.) durante el debate de la interna demócrata en Atlanta.

De esta manera, en el 2020 resurge la grieta que atravesó a los demócratas en 2016. Por un lado, el establishment tradicional y moderado del partido se enfrenta al ala de izquierda progresista que, tanto hoy como ayer, encuentra en el senador por Vermont y precandidato presidencial, Bernie Sanders, su principal exponente.

Hasta hace una semana el establishment demócrata se presentó dividido con tres precandidatos presidenciales, Joe Biden, vicepresidente de Obama, Peter Pete Buttigieg, alcalde de South Bend y la senadora, Amy Klobuchar. Sin embargo, de cara a las elecciones internas realizadas el martes pasado en 14 estados (el llamado SuperTuesday), ButtligiegKlobuchar dieron de baja sus candidaturas y declararon su apoyo a Biden. Con esta maniobra, las fuerzas tradicionales del Partido Demócrata lograron superar la fragmentación y que su candidato favorito le saque ventaja al siempre polémico, Bernie Sanders. De hecho en 2016, la división de los candidatos republicanos facilitó el avance de Donald Trump, sin encontrar mayores obstáculos. Los demócratas parecen haber aprendido de sus rivales.

En el 2020 resurge la grieta que atravesó a los demócratas en 2016. Por un lado, el establishment tradicional y moderado del partido se enfrenta al ala de izquierda progresista.

Para conseguir ser el nominado demócrata que se enfrente a Trump en las elecciones, los candidatos tienen que llegar a una cifra: 1.991 delegados, electos en internas partidarias celebradas en cada estado. El pasado SuperMartes fueron electos unos 1.357. Así las cosas, hoy Joe Biden encabeza la carrera con 627 delegados, seguido por Bernie Sanders con 551. En tercer lugar quedó Michael Bloomber, el multimillonario exalcalde de Nueva York, con 60 delegados. Los candidatos retirados de la carrera, acumulan 99.

El próximo 13 de julio será la Convención Nacional Demócrata en la que el partido proclamará a su candidato presidencial para enfrentar a Donald Trump en una campaña que promete ser larga y desafiante para la oposición.

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