En las elecciones mendocinas del pasado domingo yace una de las claves para anticipar el futuro político de la coalición Cambiemos. Allí, el triunfo del radical Rodolfo Suárez, delfin del gobernador Alfredo Cornejo, terminó más de 15 puntos arriba de la senadora camporista Anabel Fernández Sagasti.

Como hemos señalado anteriormente desde este espacio, si bien el formato coalicional de Cambiemos constituyó una rareza en el sistema presidencialista argentino, a lo largo de estos cuatro años la alianza gobernante presentó un funcionamiento particular, ya que la función ejecutiva fue controlada fundamentalmente por el partido del presidente, el PRO, mientras que los demás socios, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC) fueron relegados a la arena legislativa.

Sin embargo, el partido de Leandro Alem mostró incomodidades con esta distribución de funciones, del poder y de la política implementada desde Balcarse 50. Visto en retrospectiva, fue Alfredo Cornejo quién llamó la atención a principios de 2018 por el golpe que la política tarifaria de la administración Macri estaba causando sobre el poder adquisitivo y la capacidad de consumo de la clase media, electorado tradicionalmente representado por la UCR. Fue también Cornejo quién reclamó un interna presidencial a Mauricio Macri, ampliando la alianza Cambiemos, defendió el desdoblamiento de las elecciones en las provincias oficialistas, e incluso dio argumentos a favor del Plan V(idal). Más recientemente, el gobernador mendocino pidió cancelar las PASO en aquellas categorías en las que no había competencia intrapartidaria.

El formato coalicional de Cambiemos constituyó una rareza en el sistema presidencialista argentino, a lo largo de estos cuatro años la alianza gobernante presentó un funcionamiento particular, ya que la función ejecutiva fue controlada fundamentalmente por el partido del presidente, el PRO, mientras que los demás socios, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC) fueron relegados a la arena legislativa.

Así las cosas, el Sol cuyano pareció sonreirle a Alfredo Cronejo el domingo pasado. El triunfo radical en Mendoza, donde las elecciones fueron desdobladas, garantizó al centenario partido la retención de las tres jurisdicciones controladas desde 2015. Al mismo tiempo, el propio Cornejo, logró imponerse como primer candidato a diputado nacional por su provincia. Este punto no es menor, ya que el ingreso victorioso del mendocino al recinto pone en tela de juicio la continuidad de Mario Negri como presidente del bloque radical y del interbloque Cambiemos. Vale recordar que Negri fue derrotado en sus ambiciones por la gobernación cordobesa.

De esta manera, Alfredo Cornejo se convierte en un protagonista del futuro político de Cambiemos, un futuro en el que la negociación entre los líderes radicales, Eliza Carrió, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. El tiempo nos mostrará cómo se comporta esta mesa y qué será de la coalición en el porvenir.

 

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