Finalmente, después de meses de especulaciones, maniobras políticas y una guerra de encuestas, quedan tan solo tres días para las elecciones primarias. El próximo domingo marcará el primero de los comicios del 2019, comicios que si bien muchos tildan de sinsentido, serán fundamentales para la definición del futuro del país.

Como es habitual en la Argentina la semana del cierre de campaña fue una verdadera montaña rusa de acontecimientos. El lunes, tras la devaluación del yuan y el recalentamiento de la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, el aumento del dólar y la escalada del riesgo país marcaron la agenda mediática. Sin duda, por más que el devenir propio de una semana previa a las elecciones pronto desplazó a la economía del centro de la agenda, la depreciación de la moneda china y el enfrentamiento de las dos principales potencias del mundo, son un peligroso frente de tormenta que amenaza el futuro del país.

Como es habitual en la Argentina la semana del cierre de campaña fue una verdadera montaña rusa de acontecimientos.

Luego, ya a mitad de semana, la discusión viró al nuevo sistema de escrutinio provisorio, que este año será realizado por la empresa Smartmatic. En este debate, mientras desde el oficialismo se destacaron las virtudes de este mecanismo, los opositores sembraron dudas respecto a la rapidez y eficacia del mismo. Habrá que esperar al día de la elección para comprobar la verdad.

Por último, pero no menos importante, los actos de cierre de campaña del Frente de Todos y Juntos por el Cambio tuvieron amplia repercusión. Desde la épica vecinalista de Mauricio Macri, al proclamar que la Avenida Juan B. Justo no se inunda más, en un intento por explicar a su auditorio que los frutos de su gestión demandarán tiempo, a las promesa de Alberto Fernández de no pelearse más con Cristina Kirchner, su compañera de fórmula.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *