Si todavía quedaban dudas respecto al grado de incertidumbre y adrenalina política que viviría la Argentina en el transcurso de este año electoral, los sucesos de la última semana las han despejado. En efecto, tras el sorpresivo renunciamiento de Cristina Kirchner a su candidatura presidencial, entronando a Alberto Fernández y optando ella por la vicepresidencia, un torbellino se desató en la arena partidaria nacional.

Mientras las principales encuestadoras se precipitaban por iniciar sondeos del ungido candidato, y la expresidenta comparecía ante los tribunales federales de Comodoro Py, por la causa de corrupción en la obra pública de vialidad, en el espacio Alternativa Federal se vivieron días de zozobra. Convocados por el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, los alternativos Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto, se dieron cita para definir un curso de acción frente a este giro inesperado de la carrera por la presidencia

Pero pareciera que algo no anda bien en el peronismo no kirchnerista. Por un lado Massa se muestra escurridizo, y se tejen intrigas sobre su posible regreso a las filas Cristina. Podríamos estar en las puertas de una reconciliación entre el tigrense y Cristina. ¿El precio? Los rumores van desde participar en una PASO conjunta con los Fernández, ser candidato a gobernador bonaerense o primer diputado por aquella provincia.

El inesperado anuncio de Cristina Kirchner parece haber impactado seriamente en los espacios políticos que pretendían posicionarse en el centro del espectro, evitando los extremos de la grieta.

Por su parte Roberto Lavagna, a quien Schiaretti ansiaba poder incorporar definitivamente a la PASO de Alternativa Federal, rechazó la invitación en nombre del consenso, obligando al cordobés a suspender el encuentro agendado entre Urtubey, Massa, Pichetto, Lavagna y él para el día miércoles. Sin embargo, ayer el exministro de economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner volvió a dar prueba de su ambivalencia, al declarar que no había habido ruptura con el peronismo federal.

Así las cosas, el salteño Juan Manuel Urtubey se encontró con Mauricio Macri en la Casa Rosada. El encuentro giró en torno al Acuerdo Político propuesto por el presidente hace tan solo unas semanas atrás, pero que ahora parece juntar polvo en los despachos de la calle Balcarce.

De esta manera, el inesperado anuncio de Cristina Kirchner parece haber impactado seriamente en los espacios políticos que pretendían posicionarse en el centro del espectro, evitando los extremos de la grieta. Quedará para la especulación histórica el imaginar qué hubiera pasado si los referentes del centro se hubieran abocado, en todo este tiempo, en construir esa alternativa que tanto proclamaron.

De momento no hay más que esperar. El tembladeral político desatado por el anuncio del sábado podría no haber terminado, ya que nuevas dudas sobre la candidatura presidencial de Mauricio Macri reaparecen en Cambiemos. Cristina ha arrojado los dados al aire y ahora está por verse cómo caerá cada uno.

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